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Hawkers, Wallapop, La Nevera Roja o puede que también te suene Privalia. Todos ellos tienen dos cosas en común: son españoles y son emprendedores de éxito. Si hay algo que nos sobra dentro de nuestras fronteras es talento y ganas de crear. Dicho esto, no es algo raro encontrarnos con jóvenes ―y no tan jóvenes― que desean comenzar un proyecto propio en nuestro sector: un pequeño centro deportivo, un gymboutique o un proyecto de grandes aspiraciones. En estos casos, la primera barrera a derribar es la financiación y por este motivo hoy queremos explicar 5 formas diferentes de financiar tu proyecto Fitness o Wellness:

  1. Entidades financieras: si bien es la opción más tradicional también suele ser la más complicada. Además de la burocracia que lleva implícita si la empresa es de reciente constitución (menos de un año) lo más probable es que el banco pida un avalista y los intereses supongan un gran porcentaje del préstamo total.
  2. Empresa equipadora: la segunda opción que proponemos es la que nosotros mismos damos. Como empresa equipadora, ofrecemos servicios que facilitan la financiación. Trabajamos con entidades financiaras diferentes, lo que desemboca en una búsqueda de las mejores alternativas para el cliente, es decir, nuestro trabajo consiste en agilizar el proceso y mediar con las entidades financieras que ofrecerán esa financiación al cliente. Es importante resaltar que el proceso se agiliza dado que seguimos unas pautas internas estandarizadas que simplifican el proceso. Si quieres financiar tu proyecto Fitness o Wellness puedes contactarnos y nuestros financieros te asesorarán en el camino. Además, ofrecemos esta financiación a empresas, particulares o comunidades de vecinos y al mismo tiempo, ofrecemos asesoría durante todo el proceso de financiación y revisión de la documentación presentada por parte del cliente. Si quieres más información al respecto solo tienes que contactarnos aquí.
  3. Intercambio de servicio: la tercera opción que proponemos es algo más modesta pero muy útil y eficaz para empresas que están despegando. Se trata de intercambiar servicios. Piensa que tu negocio puede ofrecer algo a otro profesional y podéis sacar partido el uno del otro.  EL único requisito es tener una idea única, diferente y por supuesto, que esa idea ayude a otro emprendedor.
  4. Crowdfunding: muy de moda en la actualidad, gracias al crowdfunding han podido despegar innumerables empresas que necesitaban ese pequeño empujoncito. Se trata de una colaboración altruista que hacen los usuarios de internet por el mero hecho de contribuir a que una idea puede convertirse en realidad.
  5. Empresas de capital riesgo. Para poder financiar un proyecto con empresas de capital riesgo has de tener algo muy claro: invierten en ideas con alto potencial de crecimiento. De hecho, hoy día las empresas capital riesgo están apostando muy fuerte por starup digitales. A cambio, de esta financiación la empresa de capital riesgo recibirá parte de las acciones de tu empresa.

Es importante recalcar que existen otras tantas formas de financiación y que dentro de cada una de ellas podemos encontrarnos distintos tipos y matices. ¿Has usado alguna forma de financiación para impulsar tu negocio? ¿Conoces alguna que consideras importante mencionar? Compártela con nosotros.